6 sept. 2009

IRIS, LLENA ERES DE GRACIA

Era un martes cualquiera cuando merodeaba los alrededores de “Iris”, una tienda de flores donde atiende Iris, una joven de 21 años de edad, galardonada como la floricultora más sexy del Universo por decisión personal.
-Llevas siete meses pensando en enviarle flores -me dijo.
-Soy un cobarde, lo sé.
-No dije eso.
-Sí.
-Bueno, sí- respondió, dejando de lado una docena de rosas, todo para acercarse a mí y darme ánimos en mi desastroso intento por atrapar a una mujer mayor que yo.
No supe que decir, simplemente correspondí a su cálido abrazo.
-Tú corazón late muy fuerte -le dije.
-Fastidioso. Esto me pasa cada vez que estoy cerca de ti.
En esos momentos cruzó por la avenida un auto antiguo, como un tanque, veloz, como un misil y dejó el eco de su horrible motor en toda la tienda, arruinando el momento tan romántico, ella en mis brazos, sin necesidad de flores, ni mensajes de texto, ni poemas, ni cartas; tan solo el breve paseo de mi cuerpo sensual ante sus ojos (jaja).
-Todo el mundo se enamora de mí, menos tú -me dijo.
-Todo el mundo se enamora de mí, menos ella.
-Me transformas, a tu lado no soy la misma, por eso nunca te enteras de lo genial que soy, no es que finja a tu lado, es porque alteras mi comportamiento.
-¡Carajo!
-Qué te pasa.
Fije mi vista en las doce rosas rojas, espantosamente bellas. Pensé entonces que las tomaba y cruzaba la avenida, tomaba un taxi hasta la casa de mi princesa adamantina, y caminaba por las veredas martilladas.
¡Carajo! La vida estaba constantemente lanzándome a la lona.
-Tengo que irme Iris.
-Nos vemos, tonto.
Pasaron pocos días para que el destino nos volviera a unir, esta vez con un mejor ánimo de ambas partes. Salía de un centro comercial.
-Hola. Parece que no compraste nada.
-No, no encontré lo que buscaba.
-¿Qué buscabas?
-Un chico.
-Lo encontraste, vamos a caminar.
-Cool. Me gusta el invierno, sabes ¿no?
-No, es la primera vez que me lo dices. Yo odio el invierno.
-No nos parecemos.
-Solo porque no me gusta el invierno.
-Por muchas cosas, pero no importa.
Pasamos muchas calles conversando trivialidades, no faltaban los taxistas que elogiaban su culo con silbidos mañosos. La chica con el trasero más bonito y las uñas color rosa. Recordé entonces nuestra primera cita. Ella de padres cristianos había mostrado su rebeldía sumergiéndose en la honda punk, vistiendo siempre de negro; pero aquella primera cita hizo el gran gesto de hacer conmigo una excepción. Esa noche que pasé por su casa estaba completamente de rosado, como en un cuento de princesas, y yo con un gran sentimiento de culpa de haberle dicho (de broma) la noche anterior que no me gustaban las chicas punk. Cinco largos años desde aquella vez, en la que con tanta seguridad dije –No creo que pase nada entre nosotros- sin saber que rechazarla sería lo que más nos encadenara.
Llegamos a un sitio donde había poca gente. Me detuve, y la mire a los ojos como quien va a abrir su pecho para regalar un corazón a pesar de su estado lamentable.
-Eres lindísima.
-Lo sé. Tú eres lindo también.
-Odio que me digan lindo.
-Dame un abrazo. Tonto.
Enredados le dije al oído –Es mentira.
-Entonces si te gusta que te digan lindo.
-No, me refería a otra cosa.
-Entonces que es mentira.
-Si me gusta el invierno. Como no me gustaría si soy un maldito sentimental -susurré a sus oídos.
-¿Semental?
-Sentimental. Tonta.
Todo el universo conspiró en nuestra contra, así nuestra amistad continuó.
Si "anulas" a alguien con este tema, quedará todavia más enamorado(a), asi que no te la recomiendo para ese fin.

2 comentarios:

N e p T u n i a dijo...

Evelin V. Parodi

( y el link de mi blog )

=) gracias !


//Nep.

Sandokan dijo...

Están de acuerdo?

Estaban reunidas unas quinientas mujeres en asamblea, no había más que un punto en el orden del día, cuando sonó una campanilla y se hizo el silencio.
Desde el estrado, la presidenta, con gesto severo, pero a la vez mostrando algo de complicidad interna, se dirigió a la concurrencia:

- Buen día, compañeras!! Estamos reunidas de forma extraordinaria para cambiarle el nombre al aparato reproductor masculino.

Gritos, muchos gritos y aplausos de todas las asistentes...

La presidenta empezó a desgranar preguntas e incógnitas:

- ¿Por qué decirle 'pito' si no suena? (gritos y aplausos...)

- ¿Por qué decirle 'pájaro' si no vuela? (gritos y muchos aplausos...)

- ¿Por qué decirle 'palo' si no es de madera? (más gritos y más aplausos...)

- ¿Por qué decirle 'pistola' si no mata? (aumenta el griterío...)

- ¿Por qué decirle 'banana' o 'plátano' si no es una fruta? (ruido ensordecedor por los gritos...)

- ¿Por qué decirle 'polla' si no pía ni come maíz? (se redoblan los gritos y los aplausos...)

- ¿Por qué decirle 'miembro' si no pertenece a ningún club? (estruendosos aplausos...)

- ¿Por qué decirle 'pipí' si no tiene ruedas ni pita? (ruido y júbilo total!!...)


Desde hoy, queridas amigas y asambleístas, lo llamaremos 'Carlos... sí! Carlos Slim'.

Silencio total en la sala!! Todas se miran con asombro. Sus caras eran todo un signo de ¡nterrogación.

Transcurridos unos interminables segundos, una mujer levanta su mano y pregunta:

- Señora Presidenta: ¿¿Por qué ese nombre??

La presidenta, rápidamente, con una sonrisa de satisfacción que le iba de
oreja a oreja, responde con voz grave y sonora:

- Muy simple, compañeras, porque es

FEO, FEO, FEO,

PERO ..... ¡BRUTALMENTE RICO!!!!!




Con un afectuoso saludo de:

SANDOKAN - PORTUGAL