2 dic. 2010

UN BONITO DÍA

―¿Cómo estás?― preguntó ella.
―Mal, tengo una depresión como las de antes― respondí derrotado.
―¿Qué pasa contigo? Tienes un libro, ¿no era lo que querías?
―Si.
―Tal vez debas sentirte un poco mejor.
―Si― finalicé y me paré, bajé las escaleras y contemplé la calle. Era un bonito día sábado.

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